La Evolución del Mercado Bursátil en Ecuador en los últimos 10 años

En Ecuador, el desarrollo del mercado bursátil ha sido tradicionalmente moderado si se lo compara con otros países de América Latina. No obstante, durante los últimos diez años (2015-2024), este mercado ha mostrado cambios importantes en su volumen transaccionado, en la participación de los emisores y en su relación con el desarrollo económico nacional. Esta evolución se ha dado en un contexto de desafíos económicos estructurales, incluyendo crisis externas, efectos de la pandemia de COVID-19 y una lenta recuperación económica.

Entre 2015 y 2024, el mercado bursátil ecuatoriano ha experimentado una leve tendencia de crecimiento, aunque limitada por la estructura dolarizada del país y por una cultura empresarial todavía enfocada en financiamiento bancario más que bursátil. Las dos principales plazas bursátiles, la Bolsa de Valores de Quito (BVQ) y la Bolsa de Valores de Guayaquil (BVG), concentran las operaciones, con predominancia de emisiones de renta fija, particularmente obligaciones corporativas y papeles comerciales.

Los primeros intentos de un mercado de valores en Ecuador datan de 1935 con la efímera creación de la Bolsa de Valores y Productos del Ecuador en Guayaquil, que desapareció rápidamente debido a factores como la baja capacidad de ahorro, escasa oferta de títulos valores y la inestabilidad política. No fue sino hasta 1969 cuando se consolidó legalmente la creación de las actuales bolsas de valores en Quito y Guayaquil. La formalización y desarrollo posterior se fortalecieron con la expedición de la primera Ley de Mercado de Valores en 1993, reformada posteriormente en 1998 y en 2014. Desde entonces, el marco legal ha avanzado con el objetivo de fortalecer y optimizar el sector bursátil, incorporándose al Código Orgánico Monetario y Financiero de 2014, que actualmente regula el sistema financiero del país.

Sin embargo, ya en 2010, expertos advertían que el mercado de valores ecuatoriano se encontraba estancado y que para romper esa inercia era necesario superar problemas estructurales, mejorar la regulación, otorgar incentivos temporales, fortalecer la macroeconomía y contar con apoyo gubernamental para canalizar el ahorro hacia la inversión productiva. A pesar de algunos avances legales, varios de estos desafíos persisten, y la reforma integral que permita al mercado cumplir plenamente su rol sigue siendo una asignatura pendiente.

Según datos de la Superintendencia de Compañías, Valores y Seguros (SCVS) el volumen anual negociado en las bolsas ecuatorianas ha oscilado entre USD 7.000 millones y USD 9.500 millones aproximadamente en los últimos años.  Este volumen se ha mantenido relativamente estable, aunque con picos en 2020-2021 debido a estrategias financieras de empresas que buscaron liquidez durante la pandemia. La mayor parte de los emisores corresponde al sector financiero, seguido por empresas comerciales e industriales. Sin embargo, el sector productivo no financiero sigue mostrando baja participación, lo que refleja una limitada cultura bursátil en el tejido empresarial ecuatoriano. Adicional, más del 80% de las transacciones corresponde a renta fija, mientras que el mercado de acciones es muy reducido. Esto evidencia un mercado orientado al financiamiento de corto y mediano plazo más que a la generación de capital social a largo plazo.

El mercado bursátil ecuatoriano, aunque con leve crecimiento en montos negociados, no ha tenido un papel protagónico en el financiamiento del desarrollo económico. La relación entre el mercado bursátil y el PIB sigue siendo débil: el financiamiento bursátil representa menos del 10% del PIB, mientras que el sistema bancario sigue siendo el mecanismo principal de financiamiento. Esto contrasta con otras economías de América Latina, como Colombia, Perú o Chile, donde el mercado de capitales cumple una función más dinámica en el financiamiento del sector productivo. En Ecuador, la falta de diversificación de instrumentos, baja cultura bursátil, marcos regulatorios conservadores y escasa participación de inversionistas institucionales han limitado el papel del mercado en el desarrollo económico.

En resumen, el mercado bursátil en Ecuador en los últimos diez años ha mostrado una evolución estable pero con un bajo nivel de profundización. Pese a ciertos avances en volumen negociado y participación de instrumentos, la economía ecuatoriana sigue dependiendo principalmente del crédito bancario, destinando al mercado bursátil a un papel secundario en el financiamiento productivo. Tal como se advertía desde 2010, aún es necesario superar problemas estructurales, modernizar el marco legal y brindar incentivos que permitan canalizar el ahorro hacia la inversión productiva.

Referencias

Cadena J., Pinargote H. (2020). Contribución del mercado bursátil al crecimiento y modernización de la economía Ecuatoriana. Universidad de Zulia. Revista venezolana de Gerencia, vol. 25, núm. 89, pp. 37-54.

Superintendencia de Compañías, Valores y seguros: Mercado de Valores Ecuatoriano. (s/f). Gob.ec. Recuperado el 15 de junio de 2025, de https://www.supercias.gob.ec/portalscvs/Institucion/Mercado-de-Valores.php?seccion=Historia-del-Mercado-de-Valores-Ecuatoriano

Rosero M., Luis. El desarrollo del mercado de valores en el Ecuador: una aproximación (Coyuntura) En: Ecuador Debate. ¿La democracia en sus límites?, Quito: Centro Andino de Acción Popular CAAP, (no. 80, agosto 2010): pp. 23-34. ISSN: 1012-1498


 

 

 

 

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